Transpaletas

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Alimentacion
Capacidad de carga
Capacidad de carga
0KG25 000KG

Transpaletas manuales.

Gracias a su sencillez técnica y de manejo, las transpaletas manuales se han convertido en la más popular y generalizada herramienta para las labores de manutención. Su reducido coste de adquisición, unido a su ligero y compacto diseño, han permitido que estos equipos básicos se perpetúen, siendo aún en muchas pequeñas y medianas empresas la más recurrente forma de transportar mercancías paletizadas dentro de sus instalaciones. Lógicamente, este rudimentario sistema conlleva ciertos inconvenientes para el operario que ralentizan su operativa, haciéndola también susceptible de lesiones y sobreesfuerzos. Por suerte hoy contamos con una extensa generación de transpaletas eléctricas, con diferentes capacidades y formas de almacenamiento de energía, capaces de dinamizar estas tareas, aunque esta evolución no fue tan rápida y sencilla, ya que al principio las transpaletas eléctricas eran equipos muy pesados y voluminosos que suponían un elevado coste de propiedad y mantenimiento, al incorporar baterías de plomo-ácido que las dotaran de una autonomía razonable. Con el tiempo se han obtenido importantes mejoras en cuanto al tamaño y al peso, principalmente con el empleo de baterías de gel, mucho más reducidas en tamaño, aunque sacrificando autonomía y vida útil de la batería.

Evolución de las transpaletas.

En los últimos años hemos asistido a una gran revolución en cuanto a transpaletas eléctricas se refiere, en parte gracias a la llegada de tecnologías como el Li-Ion, y el Litio hierro fosfato, que hacen posible un diseño mucho más compacto y ligero de estos equipos. Además, se rompe con los tradicionales inconvenientes de las transpaletas con baterías de plomo-ácido o gel, reduciendo drásticamente el tiempo de recarga de energía (carga al 100 % en menos de una hora), haciendo posible prescindir de dobles equipos de baterías y optimizando el número de equipos necesario para acometer la jornada de trabajo. La posibilidad de realizar cargas de biberonaje, nos permite asumir esos picos de trabajo inesperados, pudiendo recuperar el nivel de batería de forma parcial con un corto periodo de recarga. Por otra parte, estos equipos están muy en sintonía con las demandas en materia ecológica del mercado actual: con baterías completamente estancas, sin metales pesados, sin vapores nocivos, y 100 % reciclables, al final de su vida útil, este tipo de batería es la más limpia de cuantas existen en la actualidad.

Transpaletas eléctricas de conductor acompañante, con baterías de Li-Ion extraíbles.

Este novedoso concepto de transpaleta se está imponiendo de forma masiva en multitud de sectores. Su fortaleza reside, además de en las ya mencionadas mejoras generales del Litio, en la posibilidad de extraer su batería, muy ligera y manejable, e intercambiarla por otra ya cargada. Además, su cargador se conecta a una red doméstica (toma de 220 v), e incluso puede cargarse a través de las tomas de 12 v de un vehículo de transporte, muy conveniente para aquellas largas jornadas de reparto de mercancías. EP Equipment es un claro precursor de este tipo de tecnología, ofreciendo una completa gama que cubre desde las 1,2 t hasta 2 t, con diseños prácticamente iguales en tamaño a una transpaleta manual.

Transpaletas eléctricas con plataforma (conductor a bordo).

Este tipo de transpaleta es cada vez más utilizado en grandes centros de producción y logísticos, donde es necesario cubrir grandes distancias. Contando con una plataforma abatible capaz de alojar al conductor de pie, estos equipos agilizan mucho las tareas de carga y descarga, reduciendo al máximo el esfuerzo humano. Dos barreras laterales cuidadosamente situadas aportan seguridad al operario, evitando que pueda caer de la máquina durante la marcha. Aunque este tipo de transpaleta siempre ha estado ligada a la tecnología de baterías de plomo-ácido, tanto BYD como Ep Equipment han desarrollado modelos impulsados por baterías de Litio Hierro Fosfato y Li-Ion, con las ventajas anteriormente descritas, lo que ha permitido implantar estos equipos en empresas de referencia en nuestro entorno. Pero las plataformas no son el único sistema para alojar al operario a bordo de la transpaleta. Dependiendo de la naturaleza de la unidad de carga y de la extensión a cubrir, podemos optar por transpaletas con estructuras más complejas, cuya superficie para el operario está completamente alojada dentro de la máquina, haciendo aún más segura su operativa. Podemos encontrarlas de conductor de pie, en las que el operario tiene puntos de apoyo acolchados que aportan confort y seguridad. Aunque menos frecuente, también existe la posibilidad de que el conductor vaya sentado de forma lateral al sentido de la marcha. Este último sistema es el más seguro y cómodo de cuantos existen actualmente, si bien es el menos utilizado dada la complejidad del equipo y su mayor coste.

Transpaletas eléctricas para reparto.

Dependiendo del trabajo a realizar, su asiduidad, ámbito y tiempos disponibles, existe una transpaleta eléctrica adecuada para nosotros.

El reparto urbano, tradicionalmente muy extendido, y potenciado hoy gracias al e-commerce, ha encontrado un formidable aliado en las transpaletas eléctricas compactas con batería extraíble de Li-Ion. Equipos como el EP T12-EZ, con capacidad para 1.200 kg, o el EPL 151, para 1.500 kg (ambos de Ep Equipment) son transpaletas extremadamente ligeras y compactas, ideales para alojar de forma permanente en un camión de reparto. La posibilidad de retirar o intercambiar sus baterías de forma sencilla y sin esfuerzo, unido a la gran rapidez de recarga de estas, hacen posible afrontar toda una jornada de reparto sin necesidad de volver a la base para recargarlas, pudiendo hacerlo en cabina del camión.

Transpaletas

Transpaletas manuales.

Gracias a su sencillez técnica y de manejo, las transpaletas manuales se han convertido en la más popular y generalizada herramienta para las labores de manutención. Su reducido coste de adquisición, unido a su ligero y compacto diseño, han permitido que estos equipos básicos se perpetúen, siendo aún en muchas pequeñas y medianas empresas la más recurrente forma de transportar mercancías paletizadas dentro de sus instalaciones. Lógicamente, este rudimentario sistema conlleva ciertos inconvenientes para el operario que ralentizan su operativa, haciéndola también susceptible de lesiones y sobreesfuerzos. Por suerte hoy contamos con una extensa generación de transpaletas eléctricas, con diferentes capacidades y formas de almacenamiento de energía, capaces de dinamizar estas tareas, aunque esta evolución no fue tan rápida y sencilla, ya que al principio las transpaletas eléctricas eran equipos muy pesados y voluminosos que suponían un elevado coste de propiedad y mantenimiento, al incorporar baterías de plomo-ácido que las dotaran de una autonomía razonable. Con el tiempo se han obtenido importantes mejoras en cuanto al tamaño y al peso, principalmente con el empleo de baterías de gel, mucho más reducidas en tamaño, aunque sacrificando autonomía y vida útil de la batería.

Evolución de las transpaletas.

En los últimos años hemos asistido a una gran revolución en cuanto a transpaletas eléctricas se refiere, en parte gracias a la llegada de tecnologías como el Li-Ion, y el Litio hierro fosfato, que hacen posible un diseño mucho más compacto y ligero de estos equipos. Además, se rompe con los tradicionales inconvenientes de las transpaletas con baterías de plomo-ácido o gel, reduciendo drásticamente el tiempo de recarga de energía (carga al 100 % en menos de una hora), haciendo posible prescindir de dobles equipos de baterías y optimizando el número de equipos necesario para acometer la jornada de trabajo. La posibilidad de realizar cargas de biberonaje, nos permite asumir esos picos de trabajo inesperados, pudiendo recuperar el nivel de batería de forma parcial con un corto periodo de recarga. Por otra parte, estos equipos están muy en sintonía con las demandas en materia ecológica del mercado actual: con baterías completamente estancas, sin metales pesados, sin vapores nocivos, y 100 % reciclables, al final de su vida útil, este tipo de batería es la más limpia de cuantas existen en la actualidad.

Transpaletas eléctricas de conductor acompañante, con baterías de Li-Ion extraíbles.

Este novedoso concepto de transpaleta se está imponiendo de forma masiva en multitud de sectores. Su fortaleza reside, además de en las ya mencionadas mejoras generales del Litio, en la posibilidad de extraer su batería, muy ligera y manejable, e intercambiarla por otra ya cargada. Además, su cargador se conecta a una red doméstica (toma de 220 v), e incluso puede cargarse a través de las tomas de 12 v de un vehículo de transporte, muy conveniente para aquellas largas jornadas de reparto de mercancías. EP Equipment es un claro precursor de este tipo de tecnología, ofreciendo una completa gama que cubre desde las 1,2 t hasta 2 t, con diseños prácticamente iguales en tamaño a una transpaleta manual.

Transpaletas eléctricas con plataforma (conductor a bordo).

Este tipo de transpaleta es cada vez más utilizado en grandes centros de producción y logísticos, donde es necesario cubrir grandes distancias. Contando con una plataforma abatible capaz de alojar al conductor de pie, estos equipos agilizan mucho las tareas de carga y descarga, reduciendo al máximo el esfuerzo humano. Dos barreras laterales cuidadosamente situadas aportan seguridad al operario, evitando que pueda caer de la máquina durante la marcha. Aunque este tipo de transpaleta siempre ha estado ligada a la tecnología de baterías de plomo-ácido, tanto BYD como Ep Equipment han desarrollado modelos impulsados por baterías de Litio Hierro Fosfato y Li-Ion, con las ventajas anteriormente descritas, lo que ha permitido implantar estos equipos en empresas de referencia en nuestro entorno. Pero las plataformas no son el único sistema para alojar al operario a bordo de la transpaleta. Dependiendo de la naturaleza de la unidad de carga y de la extensión a cubrir, podemos optar por transpaletas con estructuras más complejas, cuya superficie para el operario está completamente alojada dentro de la máquina, haciendo aún más segura su operativa. Podemos encontrarlas de conductor de pie, en las que el operario tiene puntos de apoyo acolchados que aportan confort y seguridad. Aunque menos frecuente, también existe la posibilidad de que el conductor vaya sentado de forma lateral al sentido de la marcha. Este último sistema es el más seguro y cómodo de cuantos existen actualmente, si bien es el menos utilizado dada la complejidad del equipo y su mayor coste.

Transpaletas eléctricas para reparto.

Dependiendo del trabajo a realizar, su asiduidad, ámbito y tiempos disponibles, existe una transpaleta eléctrica adecuada para nosotros.

El reparto urbano, tradicionalmente muy extendido, y potenciado hoy gracias al e-commerce, ha encontrado un formidable aliado en las transpaletas eléctricas compactas con batería extraíble de Li-Ion. Equipos como el EP T12-EZ, con capacidad para 1.200 kg, o el EPL 151, para 1.500 kg (ambos de Ep Equipment) son transpaletas extremadamente ligeras y compactas, ideales para alojar de forma permanente en un camión de reparto. La posibilidad de retirar o intercambiar sus baterías de forma sencilla y sin esfuerzo, unido a la gran rapidez de recarga de estas, hacen posible afrontar toda una jornada de reparto sin necesidad de volver a la base para recargarlas, pudiendo hacerlo en cabina del camión.